Imágenes de una de
las firmas fotográficas más famosas entre
el gremio de los profesionales que se establecieron en la
Ciudad de México en la década de 1860, cuando
los ciudadanos metropolitanos se vieron ante una abundante
y novedosa oferta de pequeños retratos en formato
tarjeta de visita. En el periodo comprendido entre 1862
y 1877 los socios Antíoco Cruces y Luis Campa contribuyeron
a la propagación del ideario de la mexicanidad con
dos colecciones que gozaron de una amplia aceptación.
Una de ellas fue la serie de gobernantes de México,
que registraron en 1874 como obra de autor, bajo el título
“Galería de personas que han ejercido el mando
supremo de México, con título legal o por
medio de la usurpación”. Por otra parte, la
colección de tipos mexicanos alcanzó a reunir
un amplio número de imágenes que se vendieron
masivamente y por etapas. La fotografía recreó
de ese modo al sector popular capitalino, una especial investidura
como figura nacional, misma que ya le venía otorgando
la gráfica.